Estocolmo, Oslo y Copenhague son tres capitales con patrimonios históricos que merecen ser visitadas una tras otra, aunque la ciudad sueca es la más animada de las tres. Con el nuevo túnel, Suecia y Dinamarca se separan por tan sólo 10 minutos.
En invierno, los habitantes de Oslo salen de la oficina a las cuatro de la tarde camino a las pistas de esquí , que están abiertas hasta las diez de la noche. Y en el verano, la península escandinava disfruta del famoso sol de medianoche.
Imposible en estas condiciones no visitar mar, bosques, parques o simplemente las terrazas de los cafés. La naturaleza, la mejor preservada de Europa, se muestra grandiosa, como en los fiordos de Noruega o la campiña danesa .