Viajar es una elección.
Todo el tiempo podemos elegir y al momento de planear un viaje y concretarlo, estamos eligiendo, y creo que con el mayor acierto … no hay mejor capital para el crecimiento personal, para nuestra cultura que cumplir con el sueño de conocer el mundo, de «dar, antes de morir, una vuelta por nuestra cárcel» , como escribe sabiamente Marguerite Yourcenar.
Las posibilidades de concretar un viaje son enormes. Los modos de conocer, ver o recorrer un destino , no están ligados exclusivamente a la capacidad económica para hacerlo, sino a la voluntad de elegir y primar esta opción e invertir tiempo y dinero en esta experiencia que alimentará por siempre nuestro espíritu, desde el momento de planificarlo, cuando lo hacemos y luego, cuando lo recordamos.
La industria turística en el mundo ha crecido muy convenientemente para poner, al alcance de mayor público, la posibilidad de viajar … de CONCRETAR un sueño.
Siempre digo que «querer es poder» , y no es sólo un dicho,un cliché … es REAL …es así … es tan sólo decidirlo y trabajar con las herramientas que tengamos para lograrlo, para cumplirlo.

Saborear la gastronomía del mundo, entendiendo a través de los sabores combinados la historia misma de los pueblos que se van uniendo en una red mágica de crecimiento e intercambio. La música de los pueblos, sus creencias, sus entendimientos, su filosofía, todo suma para que podamos ampliar nuestros horizontes, expandir y reforzar nuestros sentidos , para que podamos ENTENDER y confirmar el origen de lo que somos y cómo somos. A través de los viajes, a través de las vivencias más enriquecedoras de la maravillosa experiencia de transportarse por el mundo que hoy, nos es mucho más accesible.

Viajemos por nuestra cultura, viajemos por nuestro intelecto y disfrutemos la vida conociendo nuestra «cárcel» , nuestra bellísima y fascinante TIERRA.