Empecé a recorrer el mundo en la década de los ´80 a partir de haber ganado un premio, dos pasajes gratis, que promocionaba la aerolínea PAN AM por la inauguración de su vuelo “PA 001” que daba la vuelta al mundo.
A mis 20 años, en aquél entonces, visité ciudades y países que me eran muy ajenos. India y China empezaban a desarrollarse y ciudades como Beijing eran sólo transitadas por bicicletas. En India, los alojamientos y los servicios eran muy limitados, pero la vibración de éstos países era tan intensa que desde mi primera visita sentí un gran amor y mucha curiosidad, cosas que luego de tantos años y habiendo regresado muchas veces, conservo con entusiasmo.
En aquellos años era preciso prepararse para estos largos viajes y los mitos y misterios que generaban estos destinos los mantenían prácticamente aislados de grandes números de visitantes, además de los altos costos.
Afortunadamente, aún hoy, podemos conocer estas culturas en el mismo estado de pureza en sus tradiciones, pero con estándares internacionales de confort y costos que sin dudas nos los acercan muchísimo.
Algunas ciudades han sufrido cambios impresionantes, y conservan sin ninguna duda la magia que generaba ese misterio en épocas donde las imágenes y la comunicación, llegaban a cada interesado en medidas incomparables con las de hoy.
Los servicios aéreos a todo el mundo, además de ser abundantes en opciones, nos permiten concretar sueños y conocer lugares remotos que antes eran sólo un privilegio.
Espero que sea este breve relato, el estímulo para el comienzo de un vínculo, que me permita ayudarlos a visitar estos lugares que sin dudas, expanden nuestros horizontes y nuestro entendimiento.