Cuando visité Camboya tomé conciencia del poderío del Imperio Khmer (Jemer) del cual sabía muy poco. Nada mejor que el aprendizaje vivencial que nos dan los viajes. El Complejo Angkor es una de las ciudadelas antiguas más imponente del mundo. El enorme mausoleo dedicado al dios Vishnú “Angkor Wat” se sostiene a través de los siglos sobre una base de 1km de largo construido sobre imponentes piedras que le han dado el merecido nombre de “Templo Montaña . Representa al mítico monte Meru de la cosmogonía hindú.
La antigua capital “Angkor Thom” vecina al mausoleo hinduista se yergue en la selva camboyana ostentando enormes torres coronadas por cabezas también en piedra que se afirma referían a la sonriente cara del Buda Gautama.
Es por estas enormes cabezas que coronan las torres de Angkor Thom y otras de la ciudadela, que se le llama a Camboya el “País de las Mil Sonrisas” sostenido por las generosas sonrisas de sus habitantes que reciben al turista con orgullo y amabilidad.
